3 claves para hacer tus propias patatas fritas de bolsa en casa

Parece que lo estemos viendo, seguro que tú también eres de esos que cuando empieza a comer patatas fritas de bolsa y coge dos o tres ya no puede parar hasta que arañas con ansia el fondo de la bolsa en busca de una última patata sin ningún éxito.

Pero hemos de tener algo en cuenta, las patatas fritas de bolsa son un alimento que ha de ser consumido ocasionalmente, debido a que poseen una alta concentración energética y no poseen unos valores nutritivos elevados. A pesar de ello no hemos de olvidar que los pequeños caprichos también son necesarios de vez en cuando, por ejemplo, ¿qué sería de los fines de semana sin la tradicional cerveza con papas fritas y aceitunas? pero además, qué mejor remedio se os ocurre para controlar esa ansiedad ocasionada por el alto ritmo de vida que comer 4 o 5 patatas que se acaban convirtiendo en una bolsa entera.

Bien, como vemos no tenemos opción, las patatas fritas son un alimento básico de nuestra zona, así qué si hemos de consumirlas, mejor que las hagamos nosotros mismos. Aquí te presentamos las principales claves para que podáis hacer vuestras propias patatas fritas crujientes de bolsa.

Aceite

En el mercado hay diferentes tipos de patatas fritas de bolsa con diferentes tipos de aceites, las hay con aceites vegetales; oliva, girasol o maíz, pero también hay otras que no especifican la procedencia del aceite o dicen aceite de origen vegetal, com podría ser el aceite de palma muy rico en grasas saturadas y poco recomendable nutricionalmente hablando.

Parece evidente que las patatas fritas de bolsa con aceite de oliva serán menos nocivas para nuestra salud y tendrán un mejor sabor. Pero en el caso de las patatas fritas el aceite de oliva presenta una debilidad: su sabor es muy fuerte y tiende a quitar sabor a las patatas fritas, por lo que a pesar de ser el más indicado podemos encontrar a personas que las prefiera hacer con otros aceites vegetales.

La cantidad de aceite utilizado en la fritura de las patatas también es de una importancia máxima, el aceite debe recubrir por completo las patatas en la freidora o sartén, esto se debe a que cuando se sumerge un alimento en aceite se produce un intercambio de grasa o de agua, en general la patata pasa agua al aceite, por lo que es importante que esta esté completamente sumergida durante la fritura. Pero también será determinante la temperatura a la que se han de introducir las patatas, esta debe de ser al menos superior a los 120º para conseguir que la patata quede bien.

Cómo hacerlas crujientes

Sin duda alguna esta es una de las características fundamentales de las patatas fritas de bolsa. Pero cómo podemos conseguir o identificar cual es el grado perfecto de crujiente de una patata frita de bolsa. O lo que es aún más importante, ¿cómo lo graduamos?

El tiempo de la patata que utilicemos será de vital importancia, muchas de las patatas que encontramos son viejas y al freírlas, quedan flojas. En este sentido hemos de tratar de comprar patatas que no hayan sido recogidas hace mucho tiempo.

Pero las dos verdaderas claves para conseguir el grado crujiente que deseemos son:

  • Hervir las patatas antes de freírlas.
  • Realizar una doble fritura.

Os estaréis preguntando, ¿por qué? la respuesta e simple, al hervir las patatas previamente en agua conseguimos eliminar el exceso de almidón que suelen tener las patatas y esto nos permitirá generar una textura interior mucho más suave. Con la doble fritura, obtendremos una corteza más fuerte lo que ocasionará una patata frita más crujiente de lo habitual.

Sal

El cloruro sódico o sal común es una combinación de cloro y sodio que al contacto con líquidos liberan iones que proporcionan un matiz de gusto típico. La sal es un componente fundamental de las patatas fritas de bolsa, pero, se puede añadir de dos formas diferentes:

  • Al finalizar la fritura: Una vez se han terminado de freír las patatas, se ponen a reposar sobre una servilleta que absorba el aceite y se le añade sal.
  • Hervir la patata con Agua de Mar : Así es como lo hacemos en Mediterranea ya que nos gusta conocer el verdadero sabor de las cosas.

Pero… ¿por qué Mediterranea elegir cocinarlas con Agua de Mar? Fueron nuestros propios antepasados los que nos enseñaron que gracias a su costumbre de lavar carnes, pescados y verduras en las aguas del mar, estas obtenian un sabor único. Fue así descubrieron que con este simple proceso dotaban de un sabor único y adictivo a los alimentos, o como nos gusta decir en Mediterranea, descubrieron así el verdadero sabor de las cosas.