5 Razones por las que consumir productos ecológicos

Productos ecológicos

Todos nosotros tenemos la creencia de que consumir productos ecológicos es mejor que consumir un mismo producto que no lo es, pero, ¿tiene una base establecida este pensamiento? ¿Realmente ayudamos al medioambiente y a nuestro propio organismo?

Para empezar, hay que definir claramente lo que es un producto ecológico, para así tener más en cuenta lo que representa el impacto para el medioambiente y nosotros mismos de la elaboración de un producto de este tipo y otro que no lo es.

Un producto ecológico es todo aquel que sigue en su proceso de elaboración todas las normas establecidas sobre el estado de los animales y plantas con los que se trabaja, además de que deben utilizar los recursos estrictamente necesarios para la elaboración de cada producto, evitando así grandes despilfarros que perjudican también la sostenibilidad del entorno.

Aumento del nivel de vida de la zona

Para comenzar, pensando en la economía, la producción de productos ecológicos repercute directamente a una mejora de la zona en la que se produce, puesto que necesita más mano de obra para su elaboración, lo que genera más puestos de trabajo y un desarrollo de la zona, fomentando también el desarrollo sostenible, ya que no se sobreexplota ni la tierra ni a los animales. Se siguen los ciclos naturales de producción y desarrollo.

Ausencia de aditivos, pesticidas y antibióticos

La segunda razón que hay que tener presente a la hora de valorar la compra de un producto ecológico frente a otro que no tiene esa condición está relacionada con todos los elementos adicionales que se le introducen o se utilizan en la actual producción de alimentos, sobretodo relacionado con los químicos en los estos alimentos.

Para que un producto sea considerado ecológico, es condición indispensable que esté libre de cualquier aditivo sintético que pueda afectar a nuestra salud, provocando, por ejemplo, problemas cardíacos.

De igual manera, todos los pesticidas químicos que se utilizan en multitud de productos están terminantemente prohibidos también por una razón muy sencilla, los residuos de estos permanecen en los alimentos, lo que mediante estudios realizados se ha relacionado directamente con graves patologías como cáncer o alergias.

Pero no solo conllevan problemas para el consumidor final, sino también para los propios trabajadores y el entorno local, puesto que estos pesticidas son realmente tóxicos y dañinos.

Al igual que con los aditivos y pesticidas, en los productos ecológicos el uso de antibióticos está altamente controlado, utilizándose únicamente en ocasiones muy concretas en animales, evitando también que ese medicamento llegue al consumidor final.

Respeto por el medio ambiente

La producción de productos ecológicos repercute directamente en el medioambiente, pero en un sentido favorable ya que es uno de los objetivos de estos productos. El consumidor debe tener presente que consumiendo productos ecológicos se colabora activamente por la preservación del medioambiente y se lucha por un fin concreto.

El bienestar en el entorno de todos los elementos relacionados con la producción de ese producto, bien sea sin sobreexplotar tierras y plantaciones o directamente sobre los animales que se utilizan de ganado, sin masificación de granjas ni manipulación genética para facilitar su crecimiento y engorde, siguiendo totalmente procesos naturales.

Al no utilizar todas estas técnicas en los animales, estos se encuentran con menos estrés y más sanos, lo que repercute también en la calidad de la carne o la leche que producen.

Este tipo de producción también favorece la diversidad biológica, ya que no utiliza organismos modificados genéticamente (OGM) o transgénicos, que repercutiría negativamente sobre esta diversidad.

Beneficios para la salud

Viendo la cantidad de ventajas que tienen los productos ecológicos, hay que ser también un poco egoístas y mirar por uno mismo, y aquí también tienen algo que ver. Los productos ecológicos son altamente saludables para los seres humanos. ¿Por qué?

La razón es sencilla teniendo en cuenta los puntos anteriores. Por un lado, al ser productos libres de pesticidas, antibióticos o aditivos nos evitan la ingesta de los residuos que permanecen en las frutas, verduras y carnes, eliminando así un gran riesgo para nuestra salud al que sí estamos expuestos por el consumo de productos no ecológicos, que a largo plazo pueden llegar a dañar nuestro organismo.

Pero no es simplemente los problemas que evitan sino las ventajas que ofrecen, ya que los productos ecológicos poseen una cantidad mayor de vitaminas, minerales, antioxidantes, proteínas o hidratos de carbono

Calidad y sabor

La última razón a tener en cuenta respecto al consumo de productos ecológicos tiene que ver con la calidad y el sabor de estos productos. Por todo lo dicho anteriormente se sobreentiende que la calidad de un producto ecológico, respecto a otro que no lo es, es muy superior, tanto por sus beneficios como por su apariencia y sabor.

El proceso artesanal que guía su elaboración se resume en una vuelta al original sabor, color y aroma de los alimentos, llevando al consumidor a encontrarse con un producto tradicional, alejado de las producciones en cadena que no hacen más que mermar el producto final, haciendo que pierda, tanto propiedades nutricionales, como aroma y sabor.

Por todo esto, es necesario concienciarse del uso de los productos ecológicos y los beneficios que pueden traernos, tanto a nuestro entorno como a nosotros mismos.