Diferencias entre productos con denominaciones ECO y BIO

ECO y BIO Mediterranea

Los conceptos ECO y BIO son prácticamente sinónimos, tienen un significado común, ya que hacen referencia a los productos en los que no se ha utilizado para su producción ningún tipo de pesticida o producto que no sea de origen natural.

La mente del consumidor está en constante proceso de cambio, de evolución. Lo que hace cinco años era habitual ahora es impensable, y lo que hoy es aceptable mañana no será una opción.

Esto repercute directamente sobre los hábitos de consumo, ya que los productos se deben ir adaptando a las nuevas necesidades de los consumidores para satisfacer esas nuevas necesidades.

Actualmente, el mercado va girando hacia una dirección en la que el medioambiente juega un papel mucho más importante, la concienciación y preocupación sobre el origen del producto, su proceso de elaboración, su procedencia y sostenibilidad.

El concepto de origen natural se traduce principalmente en que ese producto respeta los ciclos naturales de producción, no forzando el periodo de cultivos, por ejemplo, lo que hace que no se produzcan excesos que para la tierra no serían adecuados, favoreciendo así también a la zona en la que se producen.

Estos productos garantizan unos beneficios para el medio ambiente, los productores y los consumidores, ya que se aseguran unos productos que contienen los nutrientes, las vitaminas y los minerales necesarios.

La aplicación de esta etiqueta se rige por unas normas aplicadas por la normativa de Bruselas y está garantizada por cada comunidad autónoma mediante los consejos de agricultura ecológica territoriales.

Zumos ECO Mediterranea

Diferencias entre conceptos ECO y BIO

Concretando las diferencias que existen entre estos dos conceptos y empezando por los ecológicos.

  • Se establecen unas normas bastante exigentes referentes al buen estado de los animales y plantas con los que trabajan.
  • Utilizan los recursos justos, con lo que se consigue preservar los que no se necesiten, evitando el despilfarro.
  • Las técnicas utilizadas son más eficientes con respecto al medioambiente, como el uso de energías renovables que se integran en el proceso de producción.

Por otro lado, la etiqueta de biológico se le otorga a los productos que, además de muchas cualidades provenientes de lo ecológico, no han sufrido manipulación genética durante su elaboración. Con lo que se establecen unos estándares básicos:

  • Se lleva a cabo un proceso de selección de especies, seleccionando las más adecuadas para cada necesidad, sobre todo referente a los vegetales.
  • Se contribuye a la preservación de la biodiversidad dentro del sector y por lo tanto, se facilita el desarrollo del patrimonio genético de las distintas especies.

Importancia de la concienciación sobre el uso de estos productos

El motivo principal, y en cierto modo más egoísta, por ser un beneficio únicamente personal, es la salud. Los productos elaborados de forma artesana, siguiendo un proceso de elaboración ecológica se centran en el no uso de conservantes, colorantes, antibióticos ni fertilizantes químicos o pesticidas.

¿En qué influye este proceso? Pues que los productos conservan más y mejor los nutrientes, antioxidantes y vitaminas, facilitando también el proceso de asimilación en el cuerpo, haciendo que el consumidor que opte por este tipo de productos sepa que está invirtiendo en sí mismo, en su salud y bienestar.

Otro de los motivos principales, es el cambio de hábitos referente al trato con los animales, bien sea, por ejemplo, evitando las pruebas de productos en animales, o, para el consumo de carne, tratarlos de una manera más justa.

La creación de granjas ecológicas ha supuesto un notable cambio para la vida de los animales que allí se encuentran ya que, la base de estas nuevas granjas es  no tenerlos hacinados en un recinto en el que no pueden  casi ni moverse, ni utilizar hormonas de crecimiento artificial, para agilizar la producción, por lo que mantienen una vida más digna y sana, que también repercute en la calidad de la carne.

A medida que el uso de este tipo de productos se hace más conocido y compartido por la sociedad, su producción aumenta, lo que repercute en los precios, que lejos de ser tan excesivos como se puede llegar a pensar, la diferencia no suele ser tanta respecto a un producto que no ha pasado por esos controles, y los beneficios son mucho mayores.

Otro de los beneficios, que ya deja de estar tan centrado en el consumidor en sí mismo, sino que ya está enfocado a un bien superior, es el cuidado del medioambiente. Con este tipo de productos se trata de conseguir un consumo responsable, en el que el desperdicio sea una cosa del pasado.

Gracias al uso de energías limpias, renovables, se consigue reducir la contaminación ambiental, con lo que se contribuye también a combatir el efecto invernadero. Se evita también el vertido de aguas contaminadas, lo que también es bueno para el mar, los acuíferos, y la naturaleza en general.

Con la compra de este tipo de productos, no se consume solamente un producto, sino que se favorece un estilo de vida, una idea, un modus operandi con el que se trata de combatir el actual ritmo de despilfarro establecido como lógico y normal. Representan el inicio de un movimiento que se va posicionando como el elegido de multitud de personas en todo el mundo en el que lo sostenible es lo elegido como correcto y se quiere invertir en ello, ya que la concienciación sobre el estado del mundo se hace patente en las nuevas generaciones.