Mediterranea Agua de Mar en el diario 'Expansión'

El agua de mar entra en los pasillos del supermercado

19.09.2012
BARCELONA
Álex Sánchez

El agua de mar ya se puede comprar en los supermercados. Desde hace unos meses una joven empresa catalana embotella y comercializa agua procedente de la Costa Brava para uso gastronómico.

Albert Fernández (en la foto) fundó Marevendis con Francesc Carrillo a finales del pasado año.Albert Fernández (en la foto) fundó Marevendis con Francesc Carrillo a finales del pasado año.

Bajo el nombre comercial de Mediterránea Agua de Mar, el producto se puede adquirir en puntos de venta en España, como los de la cadena de congelados La Sirena, y los supermercados de El Corte Inglés e Hipercor. Asimismo, la compañía ha llegado a un acuerdo con la compañía de servicios de restauración Guzmán Gastronomía para distribuir sus productos.

Marevendis fue constituida a finales de 2011 por Albert Fernández y Francesc Carrillo, dos jovenes emprendedores de Barcelona, con una inversión inicial de 300.000 euros. El 80% de los fondos eran propios, aunque también contaron con la ayuda de una línea de crédito del ICO para financiar el inmovilizado.

Los inicios de la empresa fueron complicados. La idea de comercializar agua marina se encontró con la oposición frontal de las autoridades de seguridad alimentaria, que ante la falta de precedentes se negaron a registrar el agua de mar. Tras mantener negociaciones con el Departament de Salut, el Ministerio de Sanidad y la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), lograron catalogar su producto como salmuera, un aditivo alimentario.

El producto se comercializa en dos formatos: envases de un litro y medio y tres litros para el consumidor final y de 22 litros para cadenas de restauración.

Mediterránea se puede utilizar para cocinar, enriquecer, congelar o limpiar alimentos. Entre las virtudes del agua salada destaca su valor nutritivo, así como sus características minerales, según explica Albert Fernández.

La empresa extrae el agua de Blanes (LaSelva) y la transporta hasta su planta en Llinars del Vallés (Vallès Occidental). Una vez allí, el agua es tratada y empaquetada para su comercialización.Los empleados de la fábrica son discapacitados.

Objetivos
El primer objetivo de la empresa pasa por su consolidación en el mercado nacional. La firma espera recuperar su inversión inicial a finales del próximo año. Por ahora llevan facturados 20.000 euros, una cantidad que esperan se incremente a medida que cierren nuevos acuerdos comerciales. Para ello, trabajan en la entrada en mercados exteriores. Diversas cadenas de supermercados como la mexicana Costco o la división de Walmart en el país norteamericano se han interesado por su producto. La empresa también está en negociaciones para llevar su agua de mar a Holanda y China.

Albert Fernández y Francesc Carrillo ya piensan en nuevas aplicaciones para el agua de mar que les permitan abrir nuevas líneas de negocio, como el lanzamiento de una bebida isotónica o la utilización del producto en balnearios, aunque por ahora seguirán centrados en el agua marina como complemento alimenticio.